lunes, 31 de octubre de 2016

GODDESSES PROJECT: ISHTAR/INNANA





Inanna para los sumerios, Ishtar para los babilonios. Ambas civilizaciones forman parte de la Antigua Mesopotamia ("Tierra entre ríos").
Inanna era la deidad protectora de la ciudad de Uruk, y allí se hallaba su santuario principal. Como Señora de los Cielos Inanna estaba asociada al planeta Venus (su desaparición y reaparición en el firmamento necturno dio origen al mito del descendo al mundo de los muertos, mito, por otra parte, presente en muchas otras mitologías).
Inanna es la guardiana de las leyes cósmicas o las "me", las leyes fundamentales del universo.

En una leyenda se nos cuenta cómo en una ocasión un joven campesino, Sha-kale-tuda, tuvo la osadía de violar a la diosa y robarle las "me".
Ocurrió mientras Inanna, que había subido a las montañas para desde allí contemplar Sumer y así desplegar la perfección de los "me" (observar a la humanidad y separar a los falsos de los justos), cansada de escudriñar cielo y tierra decidió echarse a dormir a la sombra de un arce. Dejó los "me", que llevaba en forma de siete tablillas" firmemente atados a sus piernas.
Pasó por allí Shu-kale-tuda, quien viendo a la diosa se acercó a ella y desató las tablillas de sus piernas, violó a la diosa mientras ésta dormía y se llevó los "me" consigo.
Cuando Inanna despertó y se dio cuenta de lo sucedido se encolerizó terriblemente y se propuso encontrar y castigar al culpable.
Shu-kale-tuda, después de lo que había hecho, se había dado cuenta de que corría peligro y confesándoselo todo a su padre, le había pedido consejo. Su padre le aconsejó esconderse en la ciudad, pues entre tanta gente sería difícil encontrarlo.
Presa de la ira, Inanna castigó al pueblo sumerio en tres ocasiones. En una de ellas convirtió el agua de los pozos en sangre, y en otra envió inundaciones y toementas de arena. Finalmente el padre de Inanna, el dios Enki (aunque en otras ocasiones se la considera hija de Suen, el dios de la Luna), consiguió ailar a este entre la multitud.

Inanna lo castigó con la muerte, pero permitió que su nombre se recordase en una canción que se conocería en todo el reino y sería cantada desde el palacio del rey a la más mísera de las cabañas campesinas.
Este mito nos da una idea del carácter de Inanna.
Diosa caprichosa, ambiciosa y muy poderosa.
Inanna era una diosa guerrera, pero también diosa del amor y el sexo. Protectora de las prostitutas (en Sumeria y Babilonia existía un tipo de prostitución sagrada), una vez al año el rey debía copular con ella por medio de una de las prostitutas sagradas del templo.
Seductora e inmisericorde, Amante y promiscua, Inanna no solía representar la faceta de madre y esposa.
En otro mito, el de la muerte de su amante, Dumuzi, el dios pastor, se nos explica el ciclo de las estaciones.
Según algunas versiones Dumuzi fue asesinado por una mujer bandido y su hijo, que pretendían hacerse con el rebaño del pastor; en otras versiones la propia Inanna envía a Dumuzi al mundo de los muertos en su lugar tras su descenso al inframundo. En la leyenda que nos cuenta cómo Bilulu, la mujer bandido, y su hijo acaban con Dumuzi.
Inanna venga la muerte de su amante.
Mata a Billilu y su hijo y los castiga: a la anciana la convierte en un odre y determina que su destino será apagar la sed de los pastores como Dumuzi en el calor del desierto. A su hijo lo transforma en un espíritu del desierto encargado de avisar al espíritu de Dumuzi cada vez que se hagan ofrendas o libaciones en su nombre.

En el mito del descendo de Inanna al inframundo, además de explicar la muerte de Dumuzi y con ella el ciclo de las estaciones, se nos cuenta como la ambición de poder de Inanna la llevó a intentar usurpar el trono del reino de los muertos a su hermana, Ereshkigal.

Cuando Inanna decidió descender al mundo de los muertos y hacerse con el control de éste, dejó las instrucciones a su críada, Ninshubur, de que si no había regresado al cabo de tres días llorase su muerte y pidiera ayuda a otros dioses: Enlil, Nanna y Enki. Inanna partió vestida con sus mejores galas y llevando consigo las tablillas de las "me".
Al llegar a las puertas del mundo de los muertos pidió entrar alegando que iba al funeral de Gugal-ana, el difunto marido de su hermana. Ereshkigal le permitió entrar, pero delante de cada una de la

s siete puertas que daban acceso a la sala del trono tuvo que desprenderse una por una de sus prendas y joyas.
Finalmente compareció desnuda ante el trono de Ereshkigal.
Cuando ésta descendió del trono Inanna intentó sentarse en su lugar, pero los siete jueces del mundo de los muertos la contemplaron fijamente con la mirada de la muerte hasta convertirla en un cuerpo sin vida, el cual colgaron de un gancho.
Una vez pasados los tres días, en el mundo de los vivos, la criada Ninshibur pidió ayuda a Enlil, a Nanna y a Enki, como Inanna le había indicado.
Los dos primeros no quisieron ayudarle, pero Enki se sacó suciedad de las uñas y con ella creóa dos criaturas capaces de salir y entrar del mundo de los muertos a voluntad. A éstos seres entregó las plantas y el agua restauradoras de la vida y les dijo que primero se ganaran la simpatía de Ereshkigal, pues así ella les ofrecería lo que desearan como recompensa, y entonces deberían pedir el cuerpo de Inanna.
Así se hizo y tras devolver a Inanna a la vida, con las plantas y el agua que les había entregado Enki, cuando ya se disponían a salir, les pararon los siete jueces del mundo de los muertos, quienes dijeron que solo dejarían marchar a Inanna si esta les entregaba a alguien en su lugar para reemplazarla en el mundo de los muertos.
La primera persona con quien se encontró Inanna fue su fiel criada Ninshibur, vestida de duelo y llorando la muerte de su señora. evidentemente Inanna no se sintió capaz de condenarla a vivir en el mundo de los muertos, así que siguió buscando.
Después se encontró con Shara, dios de Umma, quien también estaba llorando su supuesta muerte, por lo que una vez más Inanna no se sintió capaz de condenar a alguien que la apreciaba a vivir en el inframundo.
Fue entonces cuando Inanna vio a Dumuzi, el dios pastor, su amante. Éste no estaba llorando la muerte de su amada.
Encolerizada, Inanna lo eligió y los demonios del inframundo acudieron a buscarlo.
Dumuzi pidió ayuda a Utu, dios del Sol, hermano de Inanna, quien lo trasformó en serpiente para que pudiera zafarse de los demonios. Sin embargo la metamorfosis solo duraba medio año así que el medio año restante debía pasarlo en el mundo de los muertos.
En otra versión de la leyenda, es la propia Inanna quien más trade se arrepiente por haber condenado a su amado a tal destino y llega a un acuerdo pora que la hermana de éste, Geshtin-ana. ocupe su lugar durante la mitad del año.
En la versión acadia del mito, en la cual Inanna aparece con el nombre de Ishtar, todos los dioses se ven obligados a participar en el rescate de la diosa, pues cuando pierde la vida en el mundo de los muertos la esterilidad se adueña del de los vivos. En esta leyenda, además, no es a dos seres a quienes envía Enki a rescatar a Ishtar, si no a un hermoso joven que tras complacer a Ereshkigal le pide el cuerpo inerte de la diosa.
En esta versión no se hace mención a los siete jueces del inframundio ni a los demonios ("galla"), ni Dumuzi aparece como sustituto de la diosa.

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